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Gases fluorados: ¿quién puede manipularlos?

Con el verano y sus altas temperaturas, pocos son los que pueden sobrevivir sin algún tipo de climatización, sobre todo en el hogar. Uno de los elementos imprescindibles para que un equipo de refrigeración pueda reducir la temperatura del ambiente son los gases fluorados. De hecho, todos los equipos de aire acondicionado los incluyen.

Para asegurar una correcta manipulación de los gases fluorados y evitar su emisión a la atmósfera, se creó el Real Decreto 115/2017 del 17 de febrero, que incluye los requisitos que regulan su comercialización y manipulación. Según esta normativa, solo las personas que cumplan los siguientes requisitos pueden manipularlos:

1. Deben tener un certificado que acredite su conocimiento en manipulación de gases fluorados.
2. Trabajar para una empresa habilitada en el trabajo con gases fluorados (puedes encontrar una lista de estas en el Registro Integrado Industrial).

Además, los productos que incluyan gases fluorados como aparatos de aire acondicionado, equipos precargados de refrigeración y bombas de calor solo pueden venderse cuando se tenga la seguridad de que la instalación la llevará a cabo una empresa especializada, por lo que el comercializador debe de informar de ello al comprador. Y este tiene máximo un año para remitir un justificante firmado, tanto por el instalador como por la empresa, que acredite la ejecución de la instalación. El comercializador, debe guardar durante 5 años los justificantes para posibles inspecciones, así como informar a las autoridades en el caso de aquellos compradores que no le hayan remitido el justificante. Como en toda ley, el desconocimiento de esta no es motivo para su incumplimiento.

¿Qué sucede si el comprador no entrega los justificantes antes del año? Puede recibir una sanción de hasta 20.000 euros según la Ley 34/2017 de calidad del aire y de protección de la atmósfera.

Esta normativa también incluye los requisitos necesarios para aquellas industrias que desarrollan actividades que emiten este tipo de gases con el objetivo de evitar que se liberen. Así como incluir en las formaciones para la certificación, formación en tecnologías que usan gases con bajo potencial de calentamiento atmosférico.

En resumen, solo personas con certificación en manipulación de gases fluorados y que trabajen en una empresa habilitada para ello pueden llevar a cabo este tipo de acciones de acuerdo a la ley. ¡Importante! Recuerda enviar tu justificante a la empresa donde compraste los equipos que incluyen gases fluorados antes del año. Si necesitas más información, no dudes en acercarte a uno de nuestros almacenes donde nuestros profesionales te atenderán y solucionarán tus dudas. ¡Te esperamos!

Refrigeración, gases fluorados y efecto invernadero

Desde hace unos años se vienen desarrollando unas férreas normativas en el uso de determinados gases fluorados. Dichos gases se usan para labores de refrigeración, tanto fijas como móviles, en diferentes ámbitos. Desde la firma del protocolo de Kioto, en 1997, la Comisión Europea se comprometió a minimizar y regular más su uso.

Esto se debe principalmente a que esos gases son muy dañinos para el medioambiente, destruyen la capa de ozono y favorecen la aparición del famoso efecto invernadero, que acaba por elevar las temperaturas del planeta provocando el cambio climático.

Entre las labores de disuasión del uso están la subida del IVA, que recomendó la propia UE, y que nuestro Gobierno puso en marcha en 2013 de manera indirecta, a la venta de refrigerantes fluorados. Otra de las medidas que se tomaron, tanto desde Europa como desde España, fue la obligatoriedad de utilizar personal cualificado para instalación, reparación y montaje de sistemas de climatización, medidas que en algunos casos ya venían reflejadas en la normativa de Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE).

La obligatoriedad de reparación de fugas en el plazo de un mes también contribuye a elevar el control sobre el tema, así como la periodicidad de realizar revisiones cada 6 ó 12 meses a aquellos aparatos que lleven una carga superior o igual a 3kg de gases fluorados.

El compromiso de Europa de acabar paulatinamente con estas emisiones ha provocado la creación de otros refrigerantes mucho más respetuosos con el medioambiente. Gracias a estas medidas, poco a poco lograremos un confort interior completamente respetuoso con el exterior.