Entradas

Tipo de aire acondicionado: ¿Cuál elegir?

Llega el verano y nos planteamos climatizar nuestro hogar para paliar los efectos del calor. No obstante, ¿sabemos que tipo de aire acondicionado elegir? A la hora de seleccionarlo adecuadamente entran en juego conceptos y características como: el consumo, la potencia, y decibelios entre otros.

Otro punto a tener en cuenta a la hora de elegir un tipo de aire acondicionado u otro, es el espacio del que disponemos para su instalación, ya que algunos tipos de aire acondicionado necesitan de más de una unidad. Teniendo en cuenta todo lo anterior, solo queda conocer las características de los principales tipos de aire acondicionado.

Split: es un equipo de climatización compuesto de dos unidades, una interior y otra exterior. Este tipo de aire acondicionado tiene sobre todo un uso doméstico. Son los más comercializados hoy en día debido a sus amplios rangos de potencia, sus buenos rendimientos y sus bajos decibelios. En el caso de que una misma unidad exterior de Split cuente con varias unidades interiores, estaríamos hablando de un sistema de Multisplit. Además, suponen un gran ahorro energético ya que solo necesita de un compresor y ayuda a crear una mayor sensación de confort al estabilizar la temperatura ambiente.

De conducto: requieren de una preinstalación en las habitaciones, aunque muchas viviendas de nueva construcción ya vienen con ella. Las mayores ventajas de este tipo de aire acondicionado son su silencio, que permiten un gran ahorro de energía y su alto nivel estático.

De cassette: este tipo de aire acondicionado junto al anterior, son los más recomendados para superficies amplias. De hecho, también requiere de un falso techo para su instalación. Su estética también pasa desapercibida, lo que es ideal para grandes superficies como restaurantes. La gran ventaja de este sistema de aire acondicionado es que asegura un reparto uniforme del aire.

Bomba de calor aerotérmica: este tipo de sistema funciona utilizando energía de fuentes renovables, ayudando de este modo a la eficiencia energética. Este tipo de aire acondicionado no solo se usa para climatizar, también se usa como sistema de calefacción y para el agua caliente sanitaria.

Asimismo, otra parte importante de los sistemas de bomba de calor es el hidrokit , que ejerce como cerebro del equipo. Con un tamaño reducido, permite una mayor libertad al instalador para su configuración y es adecuado para diversos tipos de instalación. En función de la configuración que deseemos, se puede producir, simultáneamente, frío o calor y ACS.

Recuerda que todos estos tipos de aire acondicionado puedes encontrarlos en nuestros almacenes así como consultar los catálogos de nuestros productos en Madrid  y en la zona de Levante.

CÓMO SE OBTIENE EL AGUA CALIENTE SANITARIA

El Agua Caliente Sanitaria (ACS) se ha convertido en un requisito fundamental para muchos hogares e incluso en un servicio básico e indispensable en muchos países. Existen tres sistemas principales para obtener agua caliente sanitaria que se clasifican según la manera en la que calientan esa agua y que serían las siguientes: instantáneos, por acumulación y de producción mixta.

Dentro del sistema de producción de agua caliente instantánea se incluyen los calentadores eléctricos o de gas y la caldera mural entre otros. Este tipo de sistema no tiene capacidad de almacenamiento de agua caliente, por lo que actúa bajo la demanda del usuario. Este sistema se utiliza sobre todo para uso individual.

El sistema de producción por acumulación, mantienen el agua caliente sanitaria en un tanque acumulador aislado. Este sistema se lleva a cabo sobre todo en aquellos lugares donde es necesario que el uso de agua sea centralizado, por lo que se utiliza sobre todo en edificios públicos y centros comerciales. Entre los aparatos que emplean este tipo de sistemas, se encuentran la bomba de calor y la caldera. Existen distintos tipos de acumuladores:
El acumulador de agua: el funcionamiento es bastante sencillo: almacena en un núcleo de material cerámico el calor que suele ser producido mediante electricidad. Cuántas más horas acumule calor a lo largo del día mejor, más probabilidades de conseguir la energía suficiente para cubrir las necesidades del día.
– El interacumulador de agua: funciona de una forma bastante similar al anterior para conseguir agua caliente sanitaria. La principal diferencia entre ambos tipos aparatos es que el interacumulador incluye en un serpertín integrado, con lo que consigue traspasar el calor del circuito primaria al secundario.
– El acumulador de inercia para calefacción: se utiliza sobre todo en calderas de biomasa, ya que aunque se apague, si necesitamos energía agua caliente sanitaria usa la energía acumulada en el depósito de inercia.

Los sistemas de producción mixtos, son una mezcla del sistema instantáneo y del de acumulación. Obtienen la mayor parte del agua caliente sanitaria por acumulación, pero proporcionan agua por producción instantánea cuando existe un pico de demanda.

Si necesitas más información sobre aparatos para la obtención de agua caliente sanitaria, o deseas adquirir alguno de los aparatos mencionados anteriormente, no dudes en acercarte a cualquier almacén Sanigrif, donde los mejores profesionales resolverán todas tus dudas. ¡Te esperamos!

Cómo aumentar la eficiencia energética en nuestro hogar

La eficiencia energética tiene como objetivo principal reducir el consumo de energía y hacer un uso racional de ella. Hay que tener en cuenta que del consumo energético de una vivienda dependen de muchos factores, principalmente el clima de la zona y la calidad de los materiales de la construcción. Según el 10º Índice de Eficiencia Energética en el Hogar realizado por Gas Natural Fenosa sería posible ahorrar hasta un 27,4% de energía si se hace un uso eficiente de ella. En nuestro artículo queremos hacerte partícipe de algunos consejos con los que no solo ahorrarás en tus facturas, sino que además ayudarás al medioambiente.

¿Cómo conseguiremos aumentar la eficiencia energética de nuestro hogar con la calefacción? El primer paso es contar con un buen aislamiento, ya que puede disminuir el coste hasta en un 40%. En el caso de tener un sistema de radiadores se aconseja que no se cubran. Así como también nos ayudará la utilización de termostatos para regular la temperatura de nuestros aparatos. Respecto a las calderas, las más recomendables son las de condensación o baja temperatura. En lo que a climatización se refiere debemos prestar atención a las bombas de calor porque derrochan energía, aunque su eficiencia dependerá del clima local.

El sistema del agua caliente sanitaria también influye en el ahorro energético. Lo ideal es que la longitud de nuestra instalación sea la menor posible y se encuentre aislada térmicamente, ya que tendrá una menor pérdida de energía. La elección de ducharse frente a bañarse y abrir los grifos en frío también colabora con esta tarea.

Es importante comparar las etiquetas energéticas antes de efectuar cualquier compra de aparatos eléctricos. Las calificaciones tipificadas con la letra A y color verde se corresponden con los electrodomésticos más eficientes.

En Sanigrif os recomendamos realizar revisiones para comprobar el buen mantenimiento de las instalaciones detectando y reemplazando en ellas los elementos que hayan quedado obsoletos.